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Ramón Olivares, Poeta y Editor

lunes, 29 de diciembre de 2014

EL EXTRAÑO






Edificios altos tocan las nubes
y un mendigo duerme en el infierno
sin conocer el calor.

Nubes pasajeras vistiendo a los ángeles
y lloran las paredes de la prisión del puerto,
ausencia de risas, de esas… de locura.

La estatua sonríe si sentado a sus pies
toco mi alma, desgarro ideas confusas
y me convierto en asesino de mi locura.

Porque tiembla la tierra
si yo escucho oculto tus risas
negadas a las mías,
baile entre dagas de dolor en el pecho
por sentirme en tu vida ausente.

Soy el humo que transpira  las rosas muertas
de un jarrón,
mausoleo que se desmorona sin temor.

¿Por qué viene entre multitudes y me sonríe?
quiere besarme y atrapar mis sueños,
¿Por qué  quiere ser melodía de la brisa?
si es un extraño.

El tatuaje en mi piel sería tu caricia
y no los besos de un desconocido
que con ansías locas,
grita en mi puerta…

Soy templo sagrado de la ilusión
nocturna de un sueño inconcluso,
son mis ansías y mis besos solo míos
no comparto mi gloria
que atormentada desfallece.

¿Por qué un extraño pronuncia mi nombre,
cuando la historia que quiere no es nuestra?
es un desconocido  amante aferrado

Conozco tus besos lejanos y recuerdos míos,
¡Es un extraño! Lo sé,
¡No seré en sus brazos ni el nombre de su gloria!

Ramón de Jesús Hernández Olivares
Veracruz, México

domingo, 9 de noviembre de 2014

LA HABITACIÓN AZUL




Entre al refugio de las tempestades
con las notas de lluvia en mi piel,
la mañana fría invitaba  a soñar despierto
saboreando un café.

Observé el pasar de las horas
extrañando tu sonrisa,
y entre lazando mis brazos
tu aroma recordé.

En la habitación azul
los ecos de batallas eróticas,
llantos y risas
tu y mi desnudez.

La estación vieja de un reloj de antaño
da noticias y anuncia la noche
con una melodía de “coctel”.

Aroma a sándalo tiene mi almohada,
extraño tus besos y tomar tu mano,
música en mis dedos al tocar tu piel,
sé que era un adagio.

Arrullado por el silencio,
la habitación azul testigo y muda
de tu ausencia y de caricias,
escuchando el sufrimiento de las gotas
que caen al suelo, esparciendo versos.

Pasan la horas en el universo
cuando quedamente posas tu sien
en la almohada de tonos a cielo,
desnudas tu cuerpo,
y sin mirarte observo la sombra
bendita de tu silueta.

La habitación azul
se embriaga de aromas,
inerte a tu lado.

Sé que me recuerdas pero no soy
parte de tus recuerdos,
y que aún deseas cuidar mi sueño
cuando sutilmente del frío
cubres mi espalda.


Ramón de Jésus Hernández Olivares
Veracruz, México
Derechos Reservados

martes, 23 de septiembre de 2014

CORAZÓN

















Me despedí de tu cuerpo lentamente
mientras el silencio besaba mis labios,
me aferré a ti como gorrión a su nido,
y sábanas blancas secaron mis lagrimas
mientras nuestras manos se despedían sutilmente.

Un aire matinal besó mi espalda
¿Eran tus alas?
¡No lo sé!  Pero respiraba tu aroma
perfume de tus sienes.

Te recordaba cada noche,
entre canciones y fotografías,
y al rodar mis lágrimas en las mejillas
parecieran aún, el recuerdo de tus
caricias vagas.

Sentir en los instantes del tiempo tu abrazo
pequeño rebozo, cobijo de algodones
nubes etéreas.

Han pasado 2 meses
tu corazón fue donado
¡Niña con Ojos Grandes!
Tierno ámbar en su mirada.

Me ha abrazado tan tiernamente
¡Que tu voz me ha llamado!
En el latir del corazón prestado.



Ramón de Jesús Hernández olivares
Veracruz, México


sábado, 20 de septiembre de 2014

VICEVERSA



Te amo y te odio
como te espero y no.

A esto me ha conducido tu actitud
de dudas y confirmaciones.

Simplemente complicada la turbia transparencia
en que vivimos.

No  me quieres pero no me dejas ir;
Permanezco con deseos de partir.

Que demencial cordura nos hace padecer.
Hay mucho de nada...nada de todo...
Queremos con desprecios y odiamos con amor.

Juntamos las soledades y nos separamos para sentirnos unidos,
por el beso, la añoranza, la nostalgia
o que se yo...


Michel Powery
Cuba

lunes, 25 de agosto de 2014

UN INSTANTE





Un instante mi velo carnal, cubrió al tuyo
Las perlas de tu cara coincidieron,
con el brillo de las mías
La melodía de mis latidos,
siguió a los que emitías.
El néctar de tus labios
Sacio la sed de mi paladar.
Fue un instante quien al tiempo paro
Al recuerdo lo hizo participe
Para esculpirlo en mi corazón
Mientras que en ti
Solo el miedo lo hizo desvanecer
Por el estruendo de mi sentir
El volcán  de mi pasión
El huracán incesante de caricias
Solo te hicieron huir.
Fue un instante que mi ansia se empalago
Mientras que el apego fue un espectador
Que hasta repetitivo se volvió
Comprende si en su juego caí
Por la ausencia de tu calidez
La luz desvanecida de los diamantes de tu cara
El canto de tu alma que ya no escuché
La sequía del oasis de tus labios.
y en un instante todo fue.



Jorge Efrén Velázquez de Jesús
Veracruz,México 

domingo, 27 de julio de 2014

HOY SENTÍ









Hoy sentí una hierba de temblor
en el pecho
el tallo de la brisa
dejó la vaina descubierta
era una lágrima
la mía también germinó
la brisa del mar
obligó al olvido
a ser un cuerpo
donde la cabeza de espigas
se desbarató



Mary Carmen Gerardo
Veracruz, México
Derechos Reservados


sábado, 5 de julio de 2014

IRONÍA






En el café
de una tarde provinciana
suspiras sonriéndome

Veo destellos en tu mirada,
tu vestir no es alegre,
contrasta un gris perla
con tu collar de plata.

Amaneció con nubes perladas,
y relámpagos de furia rasgan
a las nubes que huyen
cuando  la llovizna  canta.

Aún suspiro y me regocijo
de tener tus abrazos amorosos,
siempre, a  través de los años.

Sonríes y no estás presente,
miras los minutos en tu reloj
de aniversario.

¡Tiemblan tus labios!
¡escapa una lágrima!

Tocas mi rostro,
tus manos tiemblan,
lectura de cartas amorosas.

Anhelos, poemas eróticos
que no fueron escritos para ti,
suda mi espalda, y mis labios
que muchas veces has besado,
¡Palidecen! ¡Muere el carmesí!

Solo agonizo y espero
pronunciar el perdón,
pero no llega.

Tomas mi alianza olvidada
para unirla a la tuya,
un pañuelo blanco con tinta
de besos ajenos.
una remolino de bastos
golpetean el pecho.
¡Quisiera haber desmayado!

Te acercas a mí sutilmente
colocas un sobre blanco en mi solapa,
apresuradamente a tu partida repentina
devoro sin medida las angustiosas frases
de tu despedida.

Yo… solo leo antes de mi infarto
que abordaras el tren de medianoche,
con quien quiere besar tu mano.



Ramón de Jesús Hernández Olivares
Derechos Reservados
Veracruz, México  Julio 2014