TRADUCTOR

.

.
Ramón Olivares, Poeta y Editor

lunes, 8 de junio de 2015

CUANDO YO NO ESTÉ AQUÍ.






Cuando yo me vaya
No vayas a llorarme,
Cuando ya no te hable
Por favor, no creas oírme,
Cuando ya no te acaricie
Borra de tú piel mi piel,
Y cuando ya sea tarde
Duerme vestido, y evita el frío.

El mundo se pone gris
Cuando hemos partido sin aviso,
Las nubes no tiñen ni dan brillo
Si unos ojos lloran un destino,
Las manos no dan abrigo
Si no existen los verdaderos amigos,
Y sólo se muere una vez, y sin cariño
Cuando desaparece el alma a gritos.

Hemos roto los pactos como vidrios,
Las promesas se borraron del libro,
Los amores se volvieron canciones
Los rencores quemaron las pasiones,
Así, no puedo esperar que seas el mismo,
Si me quieres, ya será tarde, ya me he ido,
Cuando yo no esté aquí, cuentale a todos
En la sombra que me he convertido.

Martha Lucia. Café y Poesía. CER.
COLOMBIA. 2015

sábado, 6 de junio de 2015

EN LA ESTACIÓN



Caminamos bajo la lluvia
y estabas tan cerca de mí,
que la vida orquestaba un adagio
con las hojas doradas de la primavera,
el canto de las aves citadinas
y los vientos templados de la tarde  fría.

Miramos el reloj
mientras sufríamos el avance de los minutos,
carcomían las ansias
y entre murmullos… se anunciaba mi partida.

Me abrasaste  intensamente,
tiempo testigo de emotiva despedida,
yo con el alma destrozada
imploraba que el segundero… no avanzara.

Nuestras miradas
imagen viva de almas vacías,
que la tristeza desgarraba en harapos
y pincelaba en nuestro corazón
nuestro  rostro de enamorados.

No hubo palabras
la distancia nos lastimaba al separarnos
yo te miré envuelto en tristezas melódicas
tu rostro ensombrecido
un beso al viento,
un suspiro envolviendo nuestro cuerpo

Sellé mi frase de despedida en mis labios
recordando una noche fría y templada
delineando con mis dedos
el recuerdo de tus abrazos.


Ramón de Jesús Hernández Olivares
Veracruz, México
Derechos Reservados

viernes, 8 de mayo de 2015

EN EL PASADO



Resultado de imagen para espaldas


Han pasado los años,
tantos que me he perdido
mirar tus sueños y esos gestos
de enamorado.

Me perdí de ver tu rostro bajo la lluvia
en aquellas mañanas de octubre,
yo dormía, las sabanas frías
la lluvia detrás del cristal desvanecía.

Me perdí ver tu espalda desnuda,
de tus lunares esparcidos en el lienzo
que me hizo perder los sentidos
en el candor de mayo.

¿Yo? Me perdía tus pasos
¿Tu? Olvidabas el ritmo de los míos.
Me perdí en los años tus sueños  etéreos
y las sonrisas sutiles de tus éxitos.

En el pasado tus besos de gloria,
un vals de un minuto
pétalos rosas en el resplandor
de tus abrazos.

Perdí el hilo rojo del destino,
que en la fragilidad del olvido
y de mi ausencia en tus sueños
alguien lo tomó.



Ramón de Jesús Hernández Olivares
Veracruz, México
Derechos Reservados 

miércoles, 29 de abril de 2015

PALABRAS DEL SILENCIO





 

Converso con mi corazón mutilado,
acerca del mal que posee la lengua del demonio negro,
en donde me observa sobre las espesas obscuridades
de mis paredes, blancas, grises,
místicas facciones femeninas,
cubiertas de poemas olvidados
por los sabios oráculos de mi sueño mortal,
acosándome,
murmurando gloria eterna, al percibir tal acto,
observe mi cristo que llevo en mis manos,
plasmada la oración divina,
el símbolo que ciega las palabras creadas para torturar
mi inmortalidad literaria,
que hombre se embriaga de locura
cuando su mujer se desnuda sobre la sangre hervida, 
bebiendo del charco de sangre, orando sus pecados, 
martillando sus nudillos en espinas envenenadas,
amor del profeta,
aléjeme del castigador del llanto infernal,
asesino de besos cocidos,
mi dios misericordioso, amante de la paz y justicia, 
bendígame como mortal creador de letras y surreales
 actos de bondad y tirana fortaleza de guerrero indio,
en donde atravieso montañas, amores vendidos,
palabras inmortales por hombres ...


José Eduardo Cruz Pérez
México


domingo, 5 de abril de 2015

INCERTIDUMBRE


















La luz entró por la ventana,
la silueta de mi sombra
se mueve en la nada.

Mis palabras,
desvanecen en los labios
y mi mente vaga
por los aires.

Te echo de menos,
todos lo saben
porque no puedo.

Sencillamente
con la oscura
y cruel incertidumbre
de no tenerte a mi lado.

Y sigo adelante
camino valles,
navego mares.

Apoyada en el deseo
de que en algún momento
te encuentre


María Luz Olivares Aldana
Veracruz México


del poemario " Luz de Luna "  

domingo, 15 de marzo de 2015

ME SIGUE GUSTANDO









Quod amare sit Dea amoris amart Jacqueline

Me sigue gustando
su sonrisa,
sus senos,
la esponja de su lengua,
las delgadas alas
que inmemorablemente extiende
sobre la blancura de las sábanas.

Me sigue gustando
como hacemos el amor
al final de la tarde,
como abrimos al - el cuerpo
a las nuevas brasas
al indolente deseo.

Me gusta que estemos solos,
para masticarnos
de puro placer
de placer puro,
para vocalizarnos
de puro gusto
de gusto puro
cantar sobre la tierra oscura.

Me ha besado tantas veces
que pienso en la eternidad del hemisferio,
en la eternidad de las bugambilias
en las sombras ardientes
volando detrás de los orgasmos.

Ignoro cuanto tiempo
permanezco dopado con sus besos,
besos suave orgiásticos de sus labios
superiores e inferiores.
Labios que me llevan a pensar,
pensar siempre
siempre pensar
en la estructura molecular de los quásares,
en la teoría cuántica,
en la expansión interminable del espacio
espacio cálido húmedo
húmedo cálido de su ser.

Lucidamente, kamasutricamente
sus columnas dóricas
me cobijan, me aprietan,
me acostumbran, me tumban.
Me acostumbro a que me apriete,
a cobijarme con recuerdos
casi al final de la madrugada
cuando encuentro su amor
pegado en la almohada.

Días, meses, años nado en ese amor
entre alteros de papeles y poemas escritos
escritos en su piel con la copiosa esencia de mi ser.
Años, meses, días juego con la ausencia
adelgazo,
tomo vino a escondidas
a escondidas tomo su vino
para abrir los sobres de la ausencia
y escanciar la juventud derramada
el torrente de sangre
que hace el milagro
de detener los relojes del mundo…
De fundir el espacio – tiempo
la relatividad bigbánica de nuestros cuerpos
en la geometría tántrica  del eros del amor.



Pío Domingo Rosales Sena
 País: México.