TRADUCTOR

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Ramón Olivares, Poeta y Editor

lunes, 25 de agosto de 2014

UN INSTANTE





Un instante mi velo carnal, cubrió al tuyo
Las perlas de tu cara coincidieron,
con el brillo de las mías
La melodía de mis latidos,
siguió a los que emitías.
El néctar de tus labios
Sacio la sed de mi paladar.
Fue un instante quien al tiempo paro
Al recuerdo lo hizo participe
Para esculpirlo en mi corazón
Mientras que en ti
Solo el miedo lo hizo desvanecer
Por el estruendo de mi sentir
El volcán  de mi pasión
El huracán incesante de caricias
Solo te hicieron huir.
Fue un instante que mi ansia se empalago
Mientras que el apego fue un espectador
Que hasta repetitivo se volvió
Comprende si en su juego caí
Por la ausencia de tu calidez
La luz desvanecida de los diamantes de tu cara
El canto de tu alma que ya no escuché
La sequía del oasis de tus labios.
y en un instante todo fue.



Jorge Efrén Velázquez de Jesús
Veracruz,México 

domingo, 27 de julio de 2014

HOY SENTÍ









Hoy sentí una hierba de temblor
en el pecho
el tallo de la brisa
dejó la vaina descubierta
era una lágrima
la mía también germinó
la brisa del mar
obligó al olvido
a ser un cuerpo
donde la cabeza de espigas
se desbarató



Mary Carmen Gerardo
Veracruz, México
Derechos Reservados


sábado, 5 de julio de 2014

IRONÍA






En el café
de una tarde provinciana
suspiras sonriéndome

Veo destellos en tu mirada,
tu vestir no es alegre,
contrasta un gris perla
con tu collar de plata.

Amaneció con nubes perladas,
y relámpagos de furia rasgan
a las nubes que huyen
cuando  la llovizna  canta.

Aún suspiro y me regocijo
de tener tus abrazos amorosos,
siempre, a  través de los años.

Sonríes y no estás presente,
miras los minutos en tu reloj
de aniversario.

¡Tiemblan tus labios!
¡escapa una lágrima!

Tocas mi rostro,
tus manos tiemblan,
lectura de cartas amorosas.

Anhelos, poemas eróticos
que no fueron escritos para ti,
suda mi espalda, y mis labios
que muchas veces has besado,
¡Palidecen! ¡Muere el carmesí!

Solo agonizo y espero
pronunciar el perdón,
pero no llega.

Tomas mi alianza olvidada
para unirla a la tuya,
un pañuelo blanco con tinta
de besos ajenos.
una remolino de bastos
golpetean el pecho.
¡Quisiera haber desmayado!

Te acercas a mí sutilmente
colocas un sobre blanco en mi solapa,
apresuradamente a tu partida repentina
devoro sin medida las angustiosas frases
de tu despedida.

Yo… solo leo antes de mi infarto
que abordaras el tren de medianoche,
con quien quiere besar tu mano.



Ramón de Jesús Hernández Olivares
Derechos Reservados
Veracruz, México  Julio 2014

domingo, 18 de mayo de 2014

SOLEDAD QUE MATA




Siento un nudo en la garganta
lleno de espinas,
quemando mis ansias los sentidos
y mi alma.

Miro cada segundo que pasa
detrás del cristal
de un reloj de pared
roto y polvoriento.

Me duele el silencio
que mata los aullidos de la noche,
mientras una lluvia de ideas locas
limpia la ventana.

Mis manos temblorosas
por la ausencia de mi abrazo,
que entre sueños de madrugada
nos entrelaza.

Cierro mis ojos
buscando tu imagen grabada
en un recuerdo o en melodía,
que danza entre espectros
que delinean tu silueta,
¿y yo? imagino besar tu espalda.

Al filo de la noche atormentada
observo que en el lecho,
existe aroma más bello
impregnado en la almohada.

Enloquezco entre miradas perdidas
de puntos cardinales de una habitación vacía,
que implora tu voz,
tus carcajadas.

Si en instantes escucho tu respirar agitado
mis manos se aferran a mi cara,
para detener la pesadilla
de una locura de amor, que avanza.
  
Estas en distancias 
donde el camino se viste de tristeza,
llora el ave errante
triste la sombra del pensante.
voz callada de los gnomos ausentes
¿Y mis musas?
¡Muertas!
Entre rosas negras.
  
En esta soledad que mata
camino arrastrando  la pena de tu olvido
mientras la lluvia canta.


Ramón de Jesús Hernández Olivares
México
Derechos Reservados





martes, 13 de mayo de 2014

SOY






Soy como la nube
fugaz e impredecible
que el viento mueve
y en girones desvanece.

Y a veces también moja
con ese llanto menudito
y otras con lágrimas de hielo
que empapa tierra, mar y cielo.

Soy como la hoguera
en un juego febril
donde las chispas
en vorágines danzan,

Y corre en mis venas
calor de amor,
fuego de pasión
como incienso de oro
de purpurinas llamas.

Soy agua en un lago
cristalina y serena
donde los labios
del sediento
encuentran frescura,

Esa que se desborda
en el cuenco de tu mano
y a veces remolino,
otras cascada,
y en la fuente con
inocente calma
junto a ti
no deja de cantar.

Soy lápiz que dibujo
el rostro del  amante
y le escribe “ te amo”
con letras anhelantes,

Y pincel que tiembla
en el pulso de la mano
donde el óleo, la acuarela
pinta para ti mi alma,
en bellos paisajes.

Soy ola que semeja
bordado de encaje
en velo de novia
que espera un carruaje,

Esa ola con su arrullo
le canta a la playa
haciendo un concierto
con miles de aves.

Soy sangre purpúrea
que recorre mis arterias
golpea al corazón;
da cobijo al amor
con erótico “rumor “.

Soy campaña plañidera,
que le canta a la vida
y da noticias buenas.

Soy como el reloj
incansable al caminar
devorando al tiempo en años
con minutero en su tic-tac
que no para
                         ni para descansar.




Maria Luz Olivares Aldana
México


miércoles, 16 de abril de 2014

CAMINANTE







Bebe la lluvia mientras sonríes
saborea sus templadas gotas
que como el rocío,
besa tus labios.

Toca en la pradera con tus pies
la alfombra de verdes tréboles,
y aférrate a su suelo  para dormir
entre pétalos de Sakura

Extiende tus manos, caminante
para abrazar el firmamento,
mientras los sonidos van de paseo.

Escala una pendiente
para mirar los atardeceres  cobrizos
de una tarde  de sueños,
entre tu canto y el mío.

No acortes tus pasos en el jardín de
“Kiku” entre aromas de incienso,
narraras tu historia de amor a “Kataribe”
que majestuosamente  entre trinos de ruiseñores
un himno de amor sutil y delicado
dedicará al sol mientras besa a la luna.


Ramón de Jesús Hernández Olivares
País: México
derechos reservados




miércoles, 2 de abril de 2014

MIRADAS





















(Dedicado a las personas con Autismo)

Dialoga con tu mirada,
yo sabré encontrar tu pensamiento,
y tomo tu mano para caminar juntos 
para reír mirando el cielo.

Mirada bendita de amor
que ve solo ángeles  alrededor,
para solo llamar a uno “Mamá”.

Estoy seguro que son miradas
de tu corazón,
que busca muy dentro de ti
el sonido de gorriones tras la lluvia nocturna.

En los atardeceres
platicamos de nuestro nombre,
tocas mi rostro y sonríes,
reconoces mi abrazo
y te aferras a él, sin pensarlo.

Solo alzas tu mirada
Para encontrar a Dios en tu Universo.

Ramón de Jesús Hernández Olivares 
Derechos Reservados
País : México    Abril 2014